jueves, 11 de octubre de 2007

Sobre prohibición. Sobre prevención.

" Cuando yo me muera, tengo ya dispuesto en el testamento, que me han de enterrar en la bodega, dentro de una cuba, con un grano de uva para el paladar ... "

¿A quién no le atrae lo prohibido? ¿Quién no sueña con hacer aquello que no se debe hacer? ¿A nadie le gusta saltarse las normas? Vale, para el que no se dé por aludido... ¿Qué pintas todavía aquí? Con total seguridad, colega, estás perdiendo tiempo de tu triste existencia. ¿Aún quieres quedarte? Allá tú.

Según la organización mundial de la salud, la droga es toda sustancia que, introducida en un organismo vivo, puede modificar una o más de las funciones de éste, pudiendo producir un estado de dependencia física o psíquica. Bien, hasta ahí todos estamos de acuerdo, no podemos (ni debemos) poner en duda algo tan evidente. Las drogas tampoco muerden, como diría Torrente, juas.

Hasta hace unos años, muchos consideraban el tema de estas sustancias como un tabú del que lo poco que se decía se resumía en un simple adverbio: NO. ¿Quién no se acuerda del mítico eslogan antidroga "Di no a las Drogas"? Apenas eramos una sombra de lo que podíamos llegar a ser. En aquellos años, esta afirmación era la mejor opción. Las políticas (tanto sociales como criminales) que se utilizaban en materia de drogas eran estrictamente prohibicionistas, lo que permitía lucrarse al fuerte y aplastar al peón que movía hilos en un mundo que continuamente le daba la espalda y lo único que le mostraba, eran unos barrotes.

En la actualidad, las cosas han cambiado. "Tú Decides", así lo muestran las campañas de sensibilización presentes. Mira tú, no está mal en los tiempos que corren, asumir un error y enmendarlo con una buena política prevencionista. Ahora es el propio individuo el que elige, sin ataduras ni control, si debe o no debe empezar a consumir. Claro que, como el libre albedrío aún existe y el ambiente que nos rodea no cuenta (y voy yo y me lo trago), siempre existe un riesgo. Y un límite.

¿Alcanzas a verlo? Algunos lo ven desde muy lejos, otros lo han rebasado... Y tú lo estás pisando, sólo que no te quieres dar cuenta. Así resumiría yo la situación actual que vive la persona en esta sociedad respecto a las drogas. Y ahora dirán... "Cualquier tiempo pasado fue mejor". Ya, y una mierda, digo yo.

Por último, después de tanto divagar, me despido. Encendeos el cigarro de la alegría, poneos frente a la línea de la felicidad... Y darle. Darle lo que se os ponga en vuestros santísimos cojones. De mientras, podeís escuchar esto, que viene al pelo. Si se os pone en la punta, claro.





Por algo somos libres. Y para algo somos libres: Elegir, para bien o para mal.

Pero eso ya es otra historia.

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