Estaba aquí, observando toda la programación que nos ofrece esta nuestra televisión, que de repente, así como si se tratara de un impulso innato, me vino a la mente: Apágala, joder. O pon el Pac-man.
Vale, así pasé de una pantalla a otra. Estupendo, maravilloso, fantáaaastico. Seguramente, en cuanto deje de escribir en este blog que tanto odias (no te engañes, colega) me pasearé a por un helado y vuelva a encender la caja tonta.
Qué ilusos somos. Tanta crítica para nada. Nos gusta la televisión, para qué negarlo. Nos mola que nos manipulen, somos masoquistas de la comunicación. De qué sirve aparentar algo que no somos cuando si no es televisión, es internet, y cuando no, el periódico nuestro de cada día. Y como perdonamos a los que nos ofenden, acabámos creyéndonos todo lo que nos meten. Por detrás.
Desde esta breve reflexión, me despido. Hasta la próxima.


2 comentarios:
Tienes toda la razon,juas juas.
Ese Conan! xDDD
Pues así es, no se porque me da que me suenas de algo...
;)
Publicar un comentario